domingo, 27 de marzo de 2016

Intercambio gaseoso sin pigmentos respiratorios

Dentro de la estrella de mar hay un espacio corporal grande, o celoma, que rodea todos los órganos internos. El celoma está lleno con un líquido que es muy parecido al agua de más y no contiene pigmento respiratorio. En efecto, los órganos individuales pueden ser retirados de la estrella de mar y colocados simplemente en agua de mar, donde vivirían durante horas y días aún. La superficie externa de la estrella de mar está cubierta por espacios entre los huesecillos y a través de esos espacios se proyectan delgados divertículos, parecidos a dedos, que están en contacto directo con el celoma. Así el oxígeno se difunde del agua de mar a través de los divertículos, pasa directamente al fluido del celoma, no hay corazón u otro dispositivo para mover el líquido celomático. (Burnett&Eisner 1965)

Redes capilares

Los moluscos, incluyendo formas tan diversas como las almejas, las ostras, las babosas, los caracoles y los quitones, son lentos y a mendo sedentarios. El calamar, evidentemente, debe tener sistema circulatorio mucho más eficiente que los de sus parientes cefalópodos. La mayoría de los moluscos tiene sistema circulatorio abierto pero el calamar posee redes capilares y, por lo tanto, hay un flujo continuo y dirigido de sangre a través de un sistema de vasas, sin que intervengan espacios o “charcos” susceptibles de estancamiento temporal. Este sistema también está presente en anélidos. (Burnett&Eisner 1965)